Que nunca comió su pan con lágrimas,
Que nunca ha visto las noches dolorosas
Llorando se sentó en su cama,
Él no os conoce, poderes celestiales.

Tú nos llevas a la vida,
Haces a los pobres culpables,
Entonces los dejas al tormento::
Porque toda iniquidad es vengada en la tierra.

Para él el sol de la mañana colorea la luz
El horizonte puro con llamas,
Y por encima de su cabeza culpable se rompe
La hermosa imagen del mundo entero juntos.

(J. W. v. Goethe)