Seleccionar página

En el norte de la provincia de Bizkaia, más concretamente sobre el río que separa el municipio de Portugalete y el municipio de Getxo en la aglomeración de Bilbao, se levanta una estructura conocida en España como Puente Colgante.

No se trata realmente de un puente colgante (al menos no en el sentido técnico), sino de un ferry de levitación, es decir, un puente alto que lleva una barca colgante sobre el agua.

Es la única estructura de este tipo en España y sólo uno de los nueve transbordadores de levitación del mundo que siguen funcionando en la actualidad.

 

Lo que se nota a primera vista es la similitud entre su construcción de acero y la de la Torre Eiffel. Algo de lo que no hay que sorprenderse, el arquitecto vasco Alberto Palacio, que construyó el puente alto junto con el ingeniero Ferdinand Arnodin, fue alumno de Gustave Eiffel.

La dificultad particular de este contrato fue que Palacio tuvo que crear una estructura que no obstaculizara el tráfico marítimo ni, debido al limitado espacio disponible en la ciudad, tuviera largas rampas de acceso y salida.

Resolvió con elegancia el problema con una construcción de acero formada por torres de celosía de acero de 45 m de altura en ambas orillas con un andamio de soporte horizontal de 160 m de longitud, sobre el que se suspende la barca de transporte y que se estabiliza con cables de acero.

 

Así, el ferry de levitación se completó y abrió en 1893 y posteriormente se convirtió en un modelo para unas 20 instalaciones similares en Europa, África y América.

Para los más valientes, hay un sendero en la parte superior del puente alto, al que se puede llegar en ascensor y por el que se puede cruzar el río a pie.

 

La conexión horizontal fue destruida durante la Guerra Civil Española y las torres también sufrieron daños.

Desgraciadamente, Alberto Palacio no se libró de esta visión y no debería volver a experimentar la reconstrucción y la nueva puesta en servicio de su edificio.

 

En 2006 el “Puente Colgante” fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

“Con el desarrollo de un mecanismo de transporte colgante y la conexión constructiva de la estructura metálica con la nueva tecnología de cable metálico, se creó un nuevo método constructivo con el puente del Golfo de Vizcaya, que influyó en el desarrollo de la construcción del puente en las tres décadas siguientes en todo el mundo y contribuyó a la exportación de tecnología francesa y española”.