La ciudad de Zadar, en la costa adriática croata, parece casi un monumento en el que se puede trazar el curso de los siglos. Porque aunque ha sido devastada y destruida una y otra vez a lo largo de su historia, siempre ha encontrado la fuerza para resurgir de las ruinas más bella y magnífica que nunca, como un ave fénix.

La zona de la actual “Zadar” ya estaba habitada en tiempos prehistóricos y el asentamiento se menciona por primera vez en el siglo IV a.C. (en aquella época todavía como “Jader” y sede ancestral de los liburnios, una tribu iliria). Con el paso del tiempo, recibió varios nombres, como Idassa, Jadera, Diadora o Zara, y sólo por esto ya se puede ver lo variada que fue su historia, y eso es precisamente lo que la hace tan interesante para nosotros. Porque en su faz se aprecian las huellas de los más diversos pueblos y culturas que enriquecieron su historia.

Los romanos, por ejemplo, que declararon la ciudad colonia romana en el siglo I a.C., la dotaron de una red viaria simétrica. En el siglo VII se convirtió en la capital de la provincia bizantina de Dalmacia, y fue durante este periodo cuando se construyó el monumento más emblemático de la ciudad: la Iglesia de la Santísima Trinidad, hoy conocida como San Donato. En 1202, Zadar fue conquistada e incendiada por cruzados y ejércitos venecianos, para ser reconstruida en los siglos siguientes. Signos de este periodo son las primeras iglesias góticas de Dalmacia, como la de San Francisco o Santo Domingo, pero sobre todo el santuario de plata de San Simeón es una parte importante de la historia de esta ciudad.

Su turbulenta historia continuaría en siglos posteriores. En 1797, la ciudad pasó a manos de los Habsburgo, que tuvieron que cederla a Francia en 1806. Tras el fin del dominio napoleónico, Zadar regresó a la monarquía austrohúngara y se convirtió en la capital del Reino de Dalmacia. Tras la Primera Guerra Mundial pasaría a formar parte de Italia, después de la Segunda sería una ciudad de provincias en el estado multiétnico de Yugoslavia, y hoy la conocemos como una de las ciudades turísticas más bellas e importantes de Croacia.